| El
Instituto Cultural del Banco del Estado,
dependiente de la Gerencia de Bienestar del mismo, nace
en el año 1956 con el propósito de contribuir
al bienestar -valga la redundancia- y a aportar cultura
y entretención a los funcionarios.
En los años 80
su sala de exposiciones seguía más o menos
los mismos cánones del Instituto. De esta forma,
si bien la sala tenía un calendario de exposiciones,
este no era sistemático y no existía un
criterio definido en cuanto a la línea curatorial
y las muestras exhibidas estaban ligadas a concepciones
tradicionales de la pintura y muchas veces de aficionados.
Por estos años
ingresa como profesor adjunto del Instituto Francisco
Sanfuentes, joven artista egresado de la carrera de
arte de la Universidad Arcis, quien demuestra interés
por contribuir en el calendario de exposiciones. Sanfuentes,
ligado al ambiente Universitario que lo formó
comienza a sugerir propuestas más contemporáneas
y de artistas jóvenes, las cuales son acogidas
con absoluta confianza y apertura por parte del Director.
A fines del año
1996 asume la Dirección del Instituto Patricia
Díaz Inostroza, antigua Sub Directora, quien
plantea un interés por darle un giro a la sala
de exposiciones.
Es así como Patricia
Díaz propone establecer una línea curatorial,
la cual plantea una apertura más orgánica
y el interés por el arte contemporáneo
de artistas jóvenes, con propuestas experimentales
y no comerciales. Para este fin se procede a la remodelación
de la, desde ese momento denominada Galería BECH,
generando así un espacio neutro, más acorde
a los requerimientos de las artes visuales contemporáneas.
El año 1998 asume
la Coordinación de la Galería Paz Carvajal,
artista visual egresada de la Universidad Católica,
quien amplía el perímetro asociado a la
Galería y formaliza una serie de asuntos que
habían sido esbozados en la marcha blanca. Desde
este momento se establece una convocatoria que permitirá
realizar un concurso abierto, el cual mediante una curatoría
compartida selecciona los proyectos a exhibir cada año.
Además se fija una uniformidad en la difusión
y el material adjunto a las muestras, así como
un formato de las invitaciones y catálogos, los
cuales pasan a ser un espacio sistemático de
reflexión que acompaña a la producción
visual. Todo esto contribuye a crear una fisonomía
de la Galería.
De esta manera se abre
un espacio de expresión a las distintas manifestaciones
emergentes dentro de las artes visuales del país
que da cabida a proyectos innovadores de artistas jóvenes,
que de alguna manera intervengan el espacio de la sala,
sugiriendo una nueva mirada.
Como consecuencia la
Galería BECH se integra al circuito
del arte contemporáneo no comercial, y propone
una línea curatorial experimental más
acorde a las tendencias del arte contemporáneo.
Si bien el interés
del Instituto Cultural del Banco del Estado con su sala
de exposiciones, era extender el arte contemporáneo
hacia sus funcionarios y la comunidad del Banco, con
la apertura que se genera, como Galería BECH
a partir del año 1997 la extensión es
hacia la comunidad en general, ya que la gran afluencia
de público que circula en el Instituto y por
otro lado las favorables coordenadas en donde está
emplazado este edificio, hacen de Alameda 123
un lugar que ya no deja indiferente a los que están
vinculados con el medio artístico así
como al transeúnte acostumbrado a circular por
las calles aledañas. |